Vinos y jóvenes, una dura travesía en el desierto

Nos miramos con cara de no haber roto un plato, nos escandalizamos y ‘despotricamos’… pero no hacemos nada, o casi nada. Porque no podemos quedarnos con los brazos cruzados, esperando a que vengan a consumir porque sí, más cuando todos los agentes implicados lo estamos haciendo tan mal para que le resulte atractivo. Hay que…